La vicepresidenta de la entidad, Mireia Vila, ha explicado en TV3 que se ha impuesto un cierre total de la actividad a pesar de que fenómenos como el viento son habituales en la zona. La patronal defiende que el territorio cuenta con criterio técnico para gestionar estas situaciones sin detener la economía.
“"Se ha impuesto un cierre total de la actividad, con impactos visibles: escolares encerrados en hoteles y visitantes que abandonan el territorio."
Desde Empresariat Cerdanya reclaman medidas más rigurosas y adaptadas a la realidad pirenaica para evitar consecuencias negativas en el sector del turismo de invierno y en la confianza de la ciudadanía hacia el sistema de alertas.




