Josep Cordomí, pieza fundamental en la gestión del agua transfronteriza en la Cerdanya

El ingeniero actúa como interlocutor altruista de la Confederación Hidrográfica del Ebro para proteger los recursos hídricos locales.

Imagen genérica de un canal de riego y un río de montaña en la zona de los Pirineos.
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Imagen genérica de un canal de riego y un río de montaña en la zona de los Pirineos.

El ingeniero Josep Cordomí Lladó desempeña el papel de enlace estratégico entre la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y la Cerdanya para asegurar el cumplimiento de los convenios hídricos internacionales en la comarca.

En el marco del centenario de la CHE, creada el 5 de marzo de 1926, la gestión del agua en zonas de frontera adquiere una importancia crítica. La lejanía de la sede en Zaragoza propició la designación de un experto local conocedor de la red fluvial que incluye ríos como el Segre, el Querol o el Reür.
Josep Cordomí, quien fue técnico en el Ayuntamiento de Puigcerdà y en el Consell Comarcal de la Cerdanya, ejerce esta labor de forma voluntaria. Su misión es garantizar que los caudales procedentes de la Cerdanya Francesa respeten los derechos históricos recogidos en el Tratado de Bayona de 1868.

"Mi función es estar pendiente de que los acuerdos y convenios internacionales que regulan la legitimidad del uso del agua se cumplan."

Josep Cordomí · Interlocutor de la CHE en la Cerdanya
Actualmente, existen retos como las captaciones no reguladas en territorio galo que pueden comprometer el caudal ecológico. Cordomí supervisa infraestructuras clave como el canal de Puigcerdà, esencial para el suministro de agua potable y que transcurre en gran parte por suelo francés.