En el marco del centenario de la CHE, creada el 5 de marzo de 1926, la gestión del agua en zonas de frontera adquiere una importancia crítica. La lejanía de la sede en Zaragoza propició la designación de un experto local conocedor de la red fluvial que incluye ríos como el Segre, el Querol o el Reür.
Josep Cordomí, quien fue técnico en el Ayuntamiento de Puigcerdà y en el Consell Comarcal de la Cerdanya, ejerce esta labor de forma voluntaria. Su misión es garantizar que los caudales procedentes de la Cerdanya Francesa respeten los derechos históricos recogidos en el Tratado de Bayona de 1868.
“"Mi función es estar pendiente de que los acuerdos y convenios internacionales que regulan la legitimidad del uso del agua se cumplan."
Actualmente, existen retos como las captaciones no reguladas en territorio galo que pueden comprometer el caudal ecológico. Cordomí supervisa infraestructuras clave como el canal de Puigcerdà, esencial para el suministro de agua potable y que transcurre en gran parte por suelo francés.




