La borrasca de levante deja un metro de nieve nueva y permite reabrir gran parte de La Molina

Las estaciones del Pirineo Oriental trabajan intensamente para acondicionar las pistas y ofrecer hasta 200 centímetros de nieve polvo a los esquiadores.

Pistas de esquí cubiertas de nieve polvo con máquinas pisando la nieve al fondo.
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Pistas de esquí cubiertas de nieve polvo con máquinas pisando la nieve al fondo.

La estación de esquí de La Molina, en la Cerdanya, ha podido abrir más de la mitad de su dominio este miércoles gracias a la borrasca de levante que ha dejado hasta un metro de nieve nueva.

Las estaciones de esquí catalanas, especialmente las situadas en la parte más oriental del Pirineo, se apresuran a reabrir la totalidad de sus dominios tras la importante nevada registrada entre el lunes y el martes. Los equipos de pistas y el personal técnico están llevando a cabo tareas de acondicionamiento para garantizar la seguridad del manto nival.

"Hacía años que no se podía ver un paisaje tan blanco en esta época del año. La nevada siempre es súper bien recibida."

Marta Viver · Jefa comercial y de marketing de La Molina
Según ha detallado Marta Viver, se han acumulado hasta un metro de nieve nueva en varios puntos de la estación. Este miércoles ya se ha abierto toda la zona baja, junto con los sectores de Albaus y Roc Blanc, ofreciendo 36 kilómetros esquiables.
Las máquinas continúan trabajando para acondicionar las zonas de la Tosa y del Torrent Negre, motivo por el cual la conexión Alp 2500 y el telecabina Cadí-Moixeró permanecen cerrados temporalmente. El objetivo es tener todo el dominio disponible durante el próximo fin de semana, con espesores que oscilan entre los 100 y los 200 centímetros de nieve polvo.
Actualmente, la estación ceretana ofrece 44 de las 66 pistas abiertas y la mitad de sus remontadores en funcionamiento. A pesar de la satisfacción, Marta Viver ha recordado que existe un fuerte riesgo de aludes y que el esquí fuera de pistas está estrictamente prohibido.