La nieve caída este sábado ha permitido a las estaciones nórdicas catalanas, que ya contaban con una buena base, abrir la mayoría de sus circuitos. El director de Lles de Cerdanya, Ramon Sellés, ha confirmado que el campo de nieve se encuentra en “perfectas condiciones” con acumulaciones de entre 80 y 110 centímetros.
Sellés detalló que la última precipitación añadió entre 30 centímetros en la base y 60 en las cotas más altas. Debido a las rachas de viento del sábado, el equipo tuvo que pisar los circuitos dos veces durante la noche para asegurar que el dominio estuviera en condiciones óptimas tanto para el esquí de fondo como para las excursiones con raquetas.
“"Es una muy buena noticia, teniendo en cuenta el papel que tienen las estaciones para generar economía en los establecimientos hoteleros, comercios y restaurantes que hay en su área de influencia."
Los visitantes han celebrado el estado de la nieve. Josep Grau, un esquiador, encontró “una nieve polvo fantástica para caminar con raquetas”, señalando que hacía siete años que no disfrutaban de condiciones similares en estas fechas. Mònica Ferrés añadió que el estado de la nieve era “espectacular” y que “ha valido la pena esperar”.
El resto de estaciones de nórdico catalanas también están operativas. Aransa y Tuixent - La Vansa (en el Alt Urgell) ofrecen hasta 30 kilómetros de circuitos. Sant Joan de l'Erm (Alt Urgell) tiene 20 km, Guils Fontanera (Cerdanya) 15 km, y Tavascan (Pallars Sobirà) 13 km.




