Los hechos se remontan al año 2008, cuando los acusados encargaron la construcción de varios inmuebles en la población de Das. Aunque los trabajos se ejecutaron, las facturas, que sumaban 86.986,17 euros, nunca fueron abonadas a la constructora.
Según la acusación, los administradores cancelaron fondos de inversión por valor de más de 126.000 euros coincidiendo con los vencimientos de los pagarés. Además, constituyeron una hipoteca de 175.000 euros sobre las fincas de Cerdanya sin saldar la deuda.
La empresa perjudicada solo pudo embargar 85,89 euros en 2010, lo que representa menos del 0,1% de la deuda total. El juicio se celebrará el próximo martes en la Audiencia de Barcelona.




