La Guardia Civil ha instruido un acta de infracción administrativa contra el responsable de un taller clandestino en Puigcerdà, donde ejercía la actividad de armería sin ningún tipo de autorización. Esta práctica, que presuntamente se estaba desarrollando en secreto durante años, fue descubierta a raíz de una denuncia recibida el pasado diciembre por la Intervención de Armas y Explosivos de Girona.
El punto de partida de la operación fue la denegación de una guía de circulación solicitada desde Huelva para enviar un arma larga. Se descubrió que la dirección de destino en Puigcerdà no era un taller profesional, sino un domicilio particular. Posteriormente, la investigación digital permitió localizar varios perfiles del investigado en internet, donde publicaba fotografías y vídeos de armas largas manipuladas.
La falta de medidas de seguridad adecuadas en el taller aumentaba el riesgo de que las armas manipuladas cayeran en manos equivocadas.
El armero ilegal había consultado previamente a la Guardia Civil sobre los requisitos legales, siendo consciente de que estaba cometiendo una infracción al continuar con la reparación y restauración de armas de fuego sin la licencia correspondiente. Para ocultar la ilegalidad, utilizaba transferencias temporales de titularidad para justificar la tenencia de las armas de sus clientes.
El taller se encontraba en una nave aislada a las afueras de Puigcerdà, equipado con maquinaria propia de la actividad, pero sin las mínimas medidas de seguridad requeridas por la ley. Los clientes, que pagaban por los servicios sin dudar de la profesionalidad del hombre, confirmaron que entregaban armas completas, incluyendo armas largas, sin ser conscientes de que estaban cometiendo una infracción.




