La actividad sonora en la concentración no autorizada que arrancó la noche del pasado 13 de febrero ha terminado. Sin embargo, la policía catalana confirma que todavía permanecen unos ochenta vehículos y un grupo importante de asistentes en los terrenos, ubicados lejos del núcleo urbano de Conesa.
El cuerpo policial ha establecido dos puntos de control en Conesa y Forès para supervisar los movimientos de entrada y salida. Esta medida busca evitar la llegada de más personas a un evento que congregó a unas 250 personas, en su mayoría de nacionalidad francesa.
Desde que se recibió el aviso el viernes a las 23:00 horas, los agentes han realizado identificaciones entre los presentes. Por el momento, no han trascendido detalles sobre posibles denuncias o sanciones interpuestas durante el operativo de control.




