Los municipios de la Conca de Barberà han formalizado su frente común contra el proyecto LUPUS, una línea de Muy Alta Tensión (MAT) impulsada por la empresa privada Forestàlia. Las alcaldesas Rosa Maria Salvadó (Solivella) y Carme Ferrer (Senan), junto con el alcalde Josep Maria Vidal (L’Espluga de Francolí), participaron en una rueda de prensa para denunciar que la infraestructura “pone en riesgo el territorio y su modelo de desarrollo sostenible”.
El proyecto LUPUS pretende conectar líneas desde Huesca hasta la Anoia, atravesando varias comarcas interiores de Cataluña. Los representantes locales critican la falta de planificación territorial y la naturaleza especulativa de un modelo energético centralizado y privatizado. Han insistido en que la Conca de Barberà no puede ser “tierra de paso para megainfraestructuras que no aportan ningún beneficio”.
“"Defendemos un modelo energético de kilómetro cero, participativo y con equidad territorial."
La diputada Montse Bergés, portavoz de Esquerra Republicana, recogió el malestar municipal y reclamó al Govern que intervenga para detener el proyecto. Esquerra Republicana ha anunciado que solicitará la comparecencia de la consejera de Territori i Transició Ecològica, Sívia Paneque, y de la directora general de Energía para conocer las acciones previstas ante este nuevo intento de implantar la MAT privada.
Los alcaldes de la comarca recuerdan que la Conca ya soporta una alta concentración de infraestructuras energéticas, incluyendo parques eólicos y proyectos fotovoltaicos de gran escala. Por ello, exigen una planificación energética justa que garantice la participación directa de los municipios afectados.




