El desfile comenzó a las siete y media de la tarde en la calle Raval del Castell, recorriendo el pueblo hasta la plaza de la Cooperativa. La creatividad de las comparsas y los participantes individuales fue la nota dominante durante todo el trayecto.
Tras la rúa, la actividad se trasladó a la Sala Gran del Cafè, donde tuvo lugar una cena popular. Este evento sirvió para estrechar lazos entre los vecinos antes de proceder a la entrega de los premios a los mejores disfraces de la edición.
La noche terminó con un ambiente festivo gracias a la música de DJ Moya, quien amenizó la velada tras el reconocimiento a las propuestas más originales del Carnaval.




