Tras el anuncio de cierre de las plantas de packaging y el inicio de las movilizaciones de los trabajadores, la dirección de la multinacional se ha citado con el Ayuntamiento de Montblanc. Aunque el plan inicial es el desmantelamiento, la empresa ha confirmado que escuchará propuestas de grupos interesados, como Cristian Lay.
Los motivos esgrimidos por la dirección para el cierre se centran en la centralización de la producción en otros puntos para mejorar la eficiencia. No obstante, la presión institucional de la Generalitat y el Gobierno de España busca evitar la pérdida de tejido industrial en las comarcas de la Conca de Barberà y el Alt Camp.
“"Intentaremos ofrecer las mejores condiciones y un buen acuerdo a los trabajadores por el cierre."




