La Sala Folch i Torres del Casalet se ha llenado a partir de las 18:00 horas para presenciar una función que ha desdibujado las fronteras entre la realidad y la ficción. La obra ha destacado por una puesta en escena original donde el humor y la sorpresa han sido los hilos conductores.
Mediante el uso de recursos visuales y diálogos ingeniosos, los artistas han ofrecido una reflexión sobre la percepción. El montaje ha utilizado situaciones aparentemente absurdas para invitar a los asistentes a cuestionarse la naturaleza de la magia.




