Este proyecto, ratificado durante el pleno municipal, reconoce a los niños como ciudadanos de pleno derecho y propone un enfoque integral y preventivo. Coordina áreas como la salud, la educación y el urbanismo para abordar las necesidades de la infancia de manera global, con el objetivo de fomentar la salud física y emocional, garantizar la equidad educativa y potenciar su participación activa en la vida comunitaria de Montblanc.
La estrategia se estructura en tres ejes fundamentales: bienestar emocional y apoyo familiar, educación y tiempo libre transformador, y participación y ciudadanía activa. Entre las acciones destacadas, el plan incluye el fomento del deporte y la actividad física, el apoyo a la parentalidad positiva, la creación de proyectos culturales y el refuerzo del Consejo Municipal de Infancia como órgano consultivo clave.
“"Es un plan transversal y con vocación de continuidad, un compromiso firme con el presente y futuro de Montblanc. Es una apuesta estratégica para situar la infancia en el centro. Queremos garantizar los derechos con una visión integral, preventiva e integrada."
La concejala Judit Pere defendió el modelo, destacando que el presupuesto municipal incluye una partida de 10.000 euros destinada a infancia para financiar las actividades anuales. En cuanto a la participación, subrayó que los niños son una pieza clave en el proceso de decisión, con el Consejo de Infancia como plataforma para sus propuestas, que son recogidas y trasladadas a las concejalías para convertirlas en acciones concretas.
Por su parte, Juanma Cabello, concejal del PSC, expresó preocupación por la capacidad de los departamentos municipales para asumir nuevas funciones sin sobrecarga y cuestionó el grado de participación efectiva de los niños. La concejala de Montblanc Progressa, Anna Lafebre, enfatizó la importancia del arraigo al territorio y la perspectiva de género, aunque echó en falta una mención explícita al uso responsable de la tecnología y la educación en competencias digitales para los niños y jóvenes.
El plan contempla una evaluación continua, con seguimiento anual y una revisión final en 2027, para garantizar la eficacia de las medidas y ajustar las acciones según las necesidades de los niños. El Ayuntamiento asegura el compromiso presupuestario y la búsqueda de financiación externa para su aplicación.




