La instalación ocupará una superficie de 40 hectáreas localizadas estratégicamente entre la autopista AP-2 y las vías del tren de alta velocidad. Los terrenos, propiedad mayoritariamente de CIMALSA, integrarán un sistema agrovoltaico para no perder el uso agrícola de secano mientras se genera energía renovable.
Aunque el Ayuntamiento de Montblanc intentó frenar el proyecto alegando que el espacio era necesario para ampliar el polígono industrial, las alegaciones fueron desestimadas. Tras el visto bueno de la Generalitat, la administración local ha procedido a otorgar los permisos necesarios para que la empresa inicie la construcción de forma inmediata.




