La iniciativa, que ya cuenta con más de un centenar de socios que abonan una cuota anual de 5 euros, permite a los participantes recoger cualquier pieza disponible en el trastero del local. El proyecto Caktus se fundamenta en varias líneas de acción: la reutilización de objetos, la realización de reparaciones y una vertiente pedagógica orientada a trabajar con las escuelas para fomentar la reducción del consumo.
“"Atendemos a personas vulnerables, pero también hay gente mayor a la que le gustan las cosas antiguas, y gente joven que busca ropa."
Marcy Powbers, una de las responsables del proyecto, ha destacado que el local recibe una gran variedad de artículos, desde ropa y zapatos hasta lámparas de techo, vajillas, juguetes y libros. La idea de crear este espacio surgió hace un par de años, aunque no consiguieron un espacio cedido por el Ayuntamiento de Montblanc, encontraron una alternativa más económica. Dada la reducida dimensión del local, los objetos de grandes dimensiones se gestionan directamente a través de un grupo de WhatsApp que agrupa a 450 personas.
Powbers subraya que la reutilización ha ganado popularidad recientemente, especialmente entre la gente joven que busca ropa. Sin embargo, advierte sobre la saturación de los vertederos y la limitación creciente de los recursos. En este sentido, el proyecto cuenta con un equipo dedicado a reparar los aparatos que llegan al local y que no funcionan. Dani, uno de los miembros de este equipo, originario de Picamoixons (Alt Camp), explica que limpian y reparan los objetos para 'devolverlos al ciclo de vida útil', lamentando que actualmente 'todo está hecho para que dure lo mínimo'.
Además de la reparación, Dani colabora con organizaciones internacionales para 'presionar' a las empresas a cambiar sus políticas de diseño, exigiendo que se hagan cargo de las reparaciones, que haya recambios y que los productos tengan una vida útil más larga. El proyecto también organiza talleres para enseñar a la ciudadanía habilidades básicas de reparación.




