Tras el acto inaugural del viernes, que incluyó la entrega de la primera rosa del año, la Villa Ducal ha entrado de lleno en la celebración. Las calles se han llenado de animaciones itinerantes y espectáculos callejeros, complementados por representaciones de gran formato como la de la Leyenda de Sant Jordi.
La ambientación medieval es palpable en cada rincón, con puestos de productos artesanales, demostraciones de antiguos oficios como el de herrero, y campamentos que recrean la vida de la época. Los torneos de caballeros son uno de los atractivos principales, cautivando la atención de familias enteras que, a menudo, se visten con indumentaria de época para sumergirse completamente en la fiesta.
Esta recreación histórica, ligada estrechamente a la leyenda de Sant Jordi, es uno de los eventos más singulares del país y consigue unir a la comunidad de Montblanc para hacerlo posible año tras año.




