Con el objetivo de garantizar una celebración segura, cívica y respetuosa con el espacio público, el consistorio aplicará medidas específicas para prevenir los botellones y los conflictos en la calle, especialmente durante la Fiesta Mayor y días con grandes eventos.
La ordenanza, aprobada en el último pleno municipal, entrará en funcionamiento el próximo 1 de agosto. Esta fecha coincide con la celebración del concierto del grupo Els Catarres y se extenderá durante todos los días de la Fiesta Mayor.
Las sanciones económicas oscilarán entre los 750 euros por las infracciones leves y los 3.000 euros por las más graves. La alcaldesa de Solivella, Rosa Maria Salvadó, ha destacado la voluntad del equipo de gobierno de erradicar estas prácticas y evitar la suciedad que generan en las calles.
Salvadó ha argumentado que la ciudadanía ya contribuye económicamente a la organización de la Fiesta Mayor, y considera injusto tener que destinar recursos municipales adicionales al servicio de limpieza debido a los residuos provocados por los botellones.
La alcaldesa ha defendido un modelo de fiesta basado en la convivencia, el respeto y la responsabilidad, buscando que todos puedan disfrutar de las actividades sin conflictos ni conductas incívicas. Solivella se convierte así en el primer municipio de la Conca de Barberà en implementar medidas específicas contra los botellones durante las celebraciones locales.




