El grupo Junts per l'Espluga ha expresado su preocupación a través de las redes sociales, acusando al gobierno municipal de "falta de compromiso" con la tarea esencial que realiza Cáritas. Recuerdan que la entidad tuvo que abandonar su antigua sala parroquial el pasado septiembre debido a graves problemas estructurales por aluminosis y riesgo de derrumbe.
Según Junts, la solución provisional ofrecida por el Ayuntamiento, un local en la calle de la Font, es "claramente insuficiente" para servicios básicos como el reparto de alimentos o el ropero Filigrana. También lamentan que el consistorio haya renunciado a la intención inicial de asumir el alquiler de un local privado para la entidad, una práctica que, afirman, se aplica en otros casos en el municipio.
Garantizar espacios adecuados para entidades sociales debería ser una prioridad para cualquier gobierno local.
Por su parte, Som Espluga ha defendido su gestión mediante un comunicado, asegurando que el apoyo a Cáritas se ha reforzado significativamente. Según datos municipales, la aportación anual ha aumentado un 152%, pasando de 3.076,50 euros (2013-2019) a 7.769,27 euros (2020-2026).
El gobierno local también ha destacado un "cambio de modelo" en la relación con la entidad, sustituyendo el sistema de tiques por un convenio directo con Cáritas desde 2022. Esta medida permite una gestión más autónoma y flexible de los recursos, adaptándose mejor a las necesidades de las familias, incluyendo no solo alimentación sino también otros gastos básicos.
Respecto al local, el ejecutivo municipal afirma haber ofrecido "de manera inmediata un espacio provisional gratuito" y que se continúa trabajando con Cáritas y la parroquia para encontrar una ubicación más estable. Además, se están explorando "vías de financiación externa" para hacer posible esta solución definitiva.




