El dispositivo de Renfe y Transports ha comenzado con normalidad relativa, aunque con quejas de usuarios por la falta de información directa en estaciones como Tarragona. Los trenes circulan con demoras de unos 15 minutos, mientras que en Sant Vicenç de Calders se centraliza el trasbordo hacia autobuses con destino a El Prat.
“"Es una obra muy importante que ha obligado a reprogramar los servicios. Está funcionando todo con relativa normalidad."
En el Baix Penedès, los autobuses desde Cunit y Calafell han absorbido la demanda sin dejar pasajeros en tierra. Sin embargo, en Vilanova la frecuencia se ha visto reducida a dos trenes por hora. La plataforma Dignitat a les Vies permanece alerta ante posibles saturaciones en las horas punta de los próximos días.




