La intervención, con un presupuesto superior a los 3 millones de euros, tiene como objetivo principal reforzar la estructura de la infraestructura ante la erosión marina. Los trabajos incluyen la consolidación de un túnel, dos viaductos y un paso inferior, además de tareas de impermeabilización.
En cuanto a la movilidad, la línea R2 Sud verá reducidas sus frecuencias. Entre Barcelona y Sant Vicenç de Calders solo circularán dos trenes por hora. Los usuarios de trenes Regionales deberán realizar transbordo al autobús entre El Prat de Llobregat y Sant Vicenç de Calders.
“"El plan es adecuado, pero si se notan deficiencias se realizarán los cambios necesarios."
Para paliar la afectación, se han habilitado 14.400 plazas adicionales en autobuses interurbanos que conectarán municipios como Vilanova i la Geltrú o Calafell con la capital catalana.




