La plataforma Dignitat a les Vies denuncia que el plan está mal diseñado, especialmente por los tiempos de transbordo en Sant Vicenç de Calders, que consideran imposibles de cumplir. Los viajeros de las líneas R13 a R17 deberán combinar tren y autobús para llegar a Barcelona.
“"Ir a Barcelona será como una gincana."
En el Garraf, los ayuntamientos de Vilanova i la Geltrú y Sitges temen que los autobuses lleguen saturados en hora punta. Han solicitado sin éxito la gratuidad de la autopista C-32 como medida paliativa mientras duren los trabajos, previstos hasta el mes de junio.




