Los trabajos durarán tres meses y afectarán a unos 30.000 usuarios diarios. Durante este periodo, el tramo entre Sitges y Garraf operará en vía única, limitando el servicio de la R2 sur a solo dos trenes por hora y sentido, lo que genera temor a posibles colapsos.
Las estaciones de El Prat de Llobregat y Sant Vicenç de Calders actuarán como intercambiadores principales para las líneas de Regionales. Se estima que los trayectos en autobús duren unos 45 minutos, sumando una demora considerable a los tiempos de viaje habituales hacia Barcelona.
“"El refuerzo es insuficiente."
La Generalitat ha rechazado la posibilidad de liberar el peaje de la autopista C-32, la Pau Casals, para aliviar el tráfico. El gobierno autonómico mantiene su apuesta por el transporte público, a pesar de las críticas de los alcaldes de la zona por la falta de información previa.




