La reanudación del servicio se produce después de que RENFE anunciara ayer que se retomaría con la “máxima normalidad posible”, un objetivo que se ha visto afectado por los problemas operativos iniciales a primera hora de la mañana.
Durante la noche, se llevaron a cabo comprobaciones exhaustivas de seguridad en toda la infraestructura de la red. Estos trenes de prueba iban tripulados por un maquinista, un representante de ADIF y uno de RENFE para garantizar la integridad de las vías antes de la reapertura.
Se mantienen las medidas de apoyo al transporte público, incluyendo el refuerzo de las líneas interurbanas de autobuses con un centenar de vehículos y la operatividad de las líneas de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC).
Como medida adicional para facilitar la movilidad, continúa abierto el peaje de la C-32 en el túnel del Garraf, permitiendo el paso libre a los usuarios mientras se normaliza completamente la situación ferroviaria.




