Tres parejas de esta ave ya han sido identificadas en el litoral de la ciudad para iniciar su periodo de cría. Para facilitar este proceso, se ha prohibido la entrada de perros en el tramo entre el torrente de Sant Joan y la escultura de la Pasífae, dado que los canes son la mayor amenaza para los nidos.
“"Los perros representan el principal riesgo para la especie en esta etapa de cría."
Las medidas incluyen la retirada de plantas invasoras y la colocación de vallas de madera y cuerda. Informadores ambientales y la Policía Local velarán por el cumplimiento de las normas, mientras que el acceso canino sigue permitido en otras playas como Adarró o Sant Gervasi.




