El consistorio gestiona este año un presupuesto de 108 millones de euros. El gobierno municipal defiende una gestión rigorosa que prioriza la estabilidad financiera antes de ampliar la capacidad de inversión, condicionada hasta ahora por un estricto plan de saneamiento.
“"En un solo mandato hemos revertido la situación económica municipal."
En el ámbito de los servicios públicos, destaca la entrada en vigor del nuevo contrato de basuras el pasado 1 de enero. Esta medida pone fin a una situación de precariedad técnica y laboral, con una inversión que facilitará la renovación de los contenedores y la maquinaria de limpieza.
De cara al futuro, el ejecutivo local trabaja en la redacción del nuevo POUM para facilitar la llegada de empresas y en la planificación del nuevo hospital, una infraestructura clave para la comarca del Garraf que debe responder a las necesidades actuales de la población.




