La primera placa rinde homenaje a las víctimas de la Guerra Civil, con una mención especial a 20 soldados republicanos fallecidos en el Hospital de Carabineros de Solers entre 1937 y 1939, que habrían sido enterrados en una fosa común del cementerio.
La segunda placa identifica a estos soldados republicanos con sus nombres: Félix Díaz Bajo, Germán Estebarán del Barrio, Ángel Blanco Ingerto, Alejandro Viñuales Gabarré, Tomás Navarro Alonso, Robustiano López Rodríguez, Antonio Bueno Ortega, Alfredo Lloret Soller, Antonio Valbacir Leria, Florentino Aguilar Vallejo, Ramón Sirvent Sirvent, Ginés López Florenciano, León Ortega Moreno, Virgilio Sánchez Garrido, Bautista Fernández Saiz, José Torres Prieto, Antonio Parra Ruiz, Bernabé Juan García, Pascual Aroca Martínez y Francisco Soriano Serrano.
El conseller Ramon Espadaler destacó la importancia de hacer visibles estos espacios y dignificar a las víctimas: “La memoria democrática también se construye a partir de la dignificación de las víctimas y del reconocimiento de sus identidades. Con estas placas contribuimos a preservar su recuerdo para las generaciones futuras”.
La alcaldesa Ana Herrera subrayó que “recuperar la historia y localizar e identificar los restos de quienes sufrieron las consecuencias de la guerra y de la dictadura es la única manera de cerrar el duelo de las familias. Darles nombre es devolverles la condición humana que se les arrebató”.
La investigación de la arqueóloga Irene Estévez ha permitido documentar los datos personales y militares de estas veinte personas, aunque no se ha podido determinar la ubicación exacta ni el estado de conservación de la fosa dentro del cementerio.
La señalización es fruto de la colaboración entre el Ayuntamiento de Sant Pere de Ribes y el Memorial Democràtic, con una subvención de 1.064 euros para financiar la iniciativa, que tiene como precedente un acuerdo del Pleno municipal de noviembre de 2022.
La Xarxa d’Espais de Memòria Democràtica de Catalunya reúne lugares vinculados a la Segunda República, la Guerra Civil y la lucha antifranquista, con más de 230 espacios en toda Cataluña.




