Con una población de 3.400 vecinos, la localidad presenta una ratio de entidades muy elevada. Según los responsables municipales, esta vitalidad responde a una tradición arraigada donde la participación en colectivos sociales, culturales y deportivos se transmite generacionalmente. Entre las organizaciones más veteranas destaca la coral Els Cantaires, fundada en 1927, que es la única formación coral de voces exclusivamente masculinas en las tierras de Ponent.
“"Toda la población está involucrada en una cosa u otra. Los jóvenes siguen el camino de sus padres y abuelos en las organizaciones ya creadas."
El ámbito cultural es uno de los pilares del pueblo, con referentes como la Agrupació Sardanista, activa desde 1943, o la Associació Cultural Fonoll, que publica la revista local desde hace más de cuatro décadas. También destacan iniciativas de carácter social como Talma, dedicada a la inclusión de personas con necesidades especiales, o el grupo de Diables Els Rojos, que mantiene viva la tradición del fuego desde 2006.
En la vertiente deportiva, el Club Hoquei Juneda y el Club de Tenis, fundado en 1969, conviven con entidades más recientes como la Colla Ciclista la Pedalada, que ya supera los 200 socios. Esta diversidad se completa con colectivos de vanguardia como la asociación LGTBI+ Histèriques, creada en el año 2020, demostrando que el municipio sigue renovando su compromiso con el asociacionismo.




