La Alta Garrotxa participó recientemente en el 2º Congreso de Conservación de la Naturaleza, organizado por la Red para la Conservación de la Naturaleza (XCN) con el apoyo de la Generalitat de Catalunya. El encuentro reunió a profesionales, administraciones, entidades y centros de investigación para compartir experiencias y reflexionar sobre los retos actuales de la conservación del patrimonio natural.
En el marco del Congreso, se presentó la experiencia de la Alta Garrotxa a través de la ponencia «Más allá de la apertura de prados: una estrategia de planificación y gestión del paisaje mosaico orientada a la conservación». La presentación puso de relieve la importancia de una planificación territorial coordinada y en cascada para la recuperación de los hábitats de espacios abiertos, integrando la conservación de la biodiversidad, la actividad ganadera extensiva y la prevención de incendios forestales. Se destacó el papel del Plan de protección de la Alta Garrotxa, el Plan de impulso de la ganadería extensiva y el Plan de infraestructuras estratégicas para la prevención de incendios.
El Congreso también fue una oportunidad para conocer otros proyectos y enfoques vinculados a la recuperación de los espacios abiertos y a la conservación de la biodiversidad. Las aportaciones de Paisatges Vius, la Universitat de Vic – Universitat Central de Catalunya (UVic-UCC), el Museu de Ciències Naturals de Granollers, el Centre Tecnològic BETA y la Associació L’Aube, entre otras, contribuyeron a enriquecer el debate.
El encuentro puso de manifiesto la necesidad de reforzar la colaboración entre entidades, mejorar la capacidad de incidencia del sector de la conservación y construir alianzas con el campesinado, los sectores económicos y otros agentes del territorio. También se subrayó la importancia de disponer de entidades fuertes y recursos estables para transformar el conocimiento en resultados tangibles para la naturaleza.
La participación en este Congreso ha sido una oportunidad para visibilizar el trabajo que se desarrolla en la Alta Garrotxa, conocer otras experiencias y avanzar en la construcción de conocimiento colectivo. Estos intercambios contribuyen a mejorar las estrategias de gestión del territorio y a reforzar una conservación de la naturaleza basada en la cooperación y el conocimiento arraigado al territorio.




