Este aumento es fruto del Plan de Refuerzo de la Vigilancia, que ha intensificado la presencia de agentes en puntos clave como la Garrotxa, el Montseny o el Delta de l'Ebre. El uso de drones y patrullas nocturnas ha sido fundamental para mejorar el control en áreas de difícil acceso.
Como consecuencia de este despliegue, se han tramitado 2.275 denuncias. La mayoría de las infracciones detectadas corresponden a la circulación motorizada prohibida, seguida de la pesca ilegal y el incumplimiento de las medidas de prevención de incendios forestales.




