Fuentes de los diez Puntos Logísticos de Carne de Caza que hay en toda Cataluña han comunicado a los cazadores que, al no poder dar salida a la carne, carecen de espacio para seguir acumulando animales. Esta situación les obliga a asumir responsabilidades económicas, sanitarias y legales que, según ellos, no les corresponden, ya que la carne de jabalí se vende principalmente en el extranjero.
Es una decisión obligada por la imposibilidad de continuar asumiendo un sistema que actualmente no tiene apoyo institucional ni garantías mínimas.
La Generalitat, a través de la Consejería de Agricultura, ha admitido la caída “drástica” del precio de la carne de jabalí. Ante el escenario excepcional provocado por la PPA, se acordó un contrato de emergencia con los puntos logísticos y comercializadoras para cubrir la recogida y destrucción de los animales, con una inversión “muy relevante” de la Administración.
Dicho contrato finaliza este mes de febrero y el Gobierno se ha comprometido a mantener reuniones en los próximos días con las empresas para buscar una solución “consensuada”. El ejecutivo catalán considera estos puntos “clave” en la estrategia de control poblacional del jabalí en todo el territorio, con instalaciones en lugares como Fornells de la Selva, Sant Joan les Fonts, Igualada, Olius y Sort, entre otros.




