La red ferroviaria catalana cuenta actualmente con 183 tramos con la velocidad limitada, que suman 163 km de vía. En las comarcas gerundenses, la cifra se sitúa en 30 tramos con restricciones. Esta situación contrasta con los menos de cien tramos afectados antes del siniestro del 20 de enero en Gelida, donde un muro de contención provocó un grave accidente.
Tras el accidente, y ante la presión de los maquinistas, Adif fue estableciendo nuevas limitaciones para garantizar la seguridad. El punto álgido se alcanzó a principios de marzo con 225 tramos afectados. Aunque la cifra se ha reducido, todavía se encuentra lejos de la situación previa al siniestro.
El Documento Semanal de Limitaciones de Velocidad, que incluye toda la red ferroviaria, detalla que en más de sesenta tramos la reducción es de hasta 30 km/h, y en una quincena más, entre 10 y 20 km/h. Una cincuentena más están limitados a 50 km/h y una treintena a 60 km/h.
La demarcación de Barcelona concentra el 45% de los puntos con velocidad limitada (83 tramos), seguida por Tarragona (57 tramos). En Girona, la cifra de 30 tramos se ha mantenido relativamente estable, mientras que en Lleida se contabilizan 13, el doble que antes del accidente.




