Aulas de naturaleza en los barrios de Girona para impulsar la biodiversidad

La Sorellona y el Ayuntamiento de Girona colaboran en un proyecto que utiliza antiguos contenedores marítimos para la educación ambiental.

Antiguos contenedores marítimos reconvertidos en aulas de naturaleza en los barrios de Girona.
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Antiguos contenedores marítimos reconvertidos en aulas de naturaleza en los barrios de Girona.

La Asociación la Sorellona, con el apoyo del Ayuntamiento de Girona, ha puesto en marcha aulas de naturaleza en los barrios de Torre de Taialà, Can Gibert del Pla y Pont Major durante el mes de julio.

Antiguos contenedores marítimos han sido transformados en espacios educativos para acercar la flora y fauna locales a los ciudadanos, especialmente a los niños. Estas aulas, que cuentan con mostradores desplegables y zonas de exposición, han acogido actividades lúdicas los martes, jueves y sábados de julio, recibiendo una buena acogida por parte de los vecinos.
La iniciativa forma parte del proyecto municipal GiroNat, cuyo objetivo es la renaturalización urbana y la mejora de la biodiversidad. Según Pau Jaén, educador ambiental de la Sorellona, los espacios se han escogido por su alta concentración de biodiversidad a menudo desconocida por los residentes.
Las aulas se han abierto principalmente a grupos escolares y entidades, pero también de forma gratuita a niños y niñas individuales. Joan Pérez, coordinador del proyecto en la Sorellona, ha avanzado que los espacios permanecerán activos durante el curso para actividades puntuales y se prevé mejorar su difusión para la próxima campaña de verano.
Vecinos como Montse Ruiz han valorado positivamente la iniciativa, llevando a su nieta al aula de Pont Major. Ruiz destaca la importancia de este tipo de educación ambiental para los más pequeños, especialmente cuando complementa la educación escolar.
El aula de Pont Major, en particular, ha servido para la cohesión del barrio, acogiendo niños y niñas de diversas realidades. Pérez señala que estas actividades representan una oportunidad para familias con menos recursos para acceder a propuestas de verano relacionadas con la naturaleza.
Antes de su conversión en aulas, los contenedores marítimos fueron decorados con motivos vegetales y animales en una actividad comunitaria previa. Pérez explica que los contenedores, diseñados por la Sorellona y construidos por Pere Aguilar con supervisión de las arquitectas Laia Escribà y Olga Muñoz, cuentan con cubiertas vegetales que atraen polinizadores y aíslan térmicamente.
La movilidad de los contenedores es una característica clave, ya que se prevé que puedan ser trasladados a otros barrios de Girona una vez finalizada su función actual. La participación de los niños en la decoración de los contenedores ha fomentado el respeto y la vinculación con su entorno.