El evento, que se extiende hasta la medianoche, se ha convertido en una cita de referencia en la provincia de Girona. Según la entidad organizadora, el objetivo principal va más allá de la simple promoción comercial: se busca educar al público sobre la gran variedad de estilos existentes y la evolución cualitativa que ha experimentado el sector en los últimos años gracias al acceso a la información.
Los asistentes pueden encontrar desde cervezas ácidas con fruta hasta variedades más clásicas como las lagers o las IPAs. Los productores presentes destacan que el perfil del visitante es diverso, incluyendo tanto a personas que se inician en este mundo como a aficionados que buscan productos envejecidos en barrica o elaboraciones más complejas.
“"Los productores somos mucho de enseñar, de dejar probar, que la gente experimente y vea que no solo hay un estilo de cerveza. Hay muchos gustos y todo el mundo puede encontrar uno que le guste."
La feria también sirve como punto de encuentro para los maestros cerveceros, facilitando el intercambio de experiencias entre profesionales con trayectorias consolidadas y proyectos más recientes. Esta dinámica contribuye a elevar el nivel del sector en la comarca del Gironès, donde cada vez hay más consumidores que valoran la especificidad de cada cerveza según el momento del día.




