La Borrasca Harry ha dejado consecuencias trágicas, destacando el colapso de un muro de contención sobre las vías de la R4 de Rodalies entre Gelida y Sant Sadurní, que causó una víctima mortal y varios heridos. Además, en la zona de Girona, los servicios de emergencias localizaron un cuerpo que podría corresponder al desaparecido arrastrado por la riera de Palau-sator (Baix Empordà).
Debido a los daños, Adif ha suspendido el servicio ferroviario en todo el territorio catalán para revisar exhaustivamente las infraestructuras y garantizar la seguridad tras el temporal. La zona costera del Mediterráneo continúa en aviso amarillo por el mal estado del mar, con olas de hasta 3 metros.
El descenso térmico continuará y Cataluña se encontrará sumida en un frío intenso que se alargará durante todo el fin de semana, con máximas de entre 5 y 10 grados.
Un nuevo frente atlántico entrará a última hora de la tarde del miércoles, desplazando las lluvias hacia el este, aunque serán poco abundantes. La cota de nieve oscilará entre los 1.200 y 1.400 metros en el Pirineo, con viento moderado, especialmente intenso en las comarcas de Girona, como el Cap de Creus y la Costa Brava.
De cara al fin de semana, se espera la entrada de una nueva borrasca proveniente del sur de Irlanda. Esta impulsará una sucesión de frentes que harán que la cota de nieve baje drásticamente hasta los 600 metros, pudiendo nevar fuera de las zonas habituales del Pirineo.




