La operación en Blanes se produjo el 30 de enero, cuando el Grupo de Búsqueda Internacional de Fugitivos interceptó a un joven de 29 años. El sospechoso formaba parte de una red criminal dedicada al tráfico de cocaína y metanfetamina entre España y el centro de Europa, y llevaba oculto más de dos años.
El segundo arresto ocurrió en Vilablareix el 24 de febrero. Una patrulla de Salt identificó a un individuo de 30 años vinculado con un asesinato cometido en Turquía en marzo de 2025. El detenido ya ha pasado a disposición de la Audiencia Nacional para tramitar su extradición, donde se enfrenta a una posible cadena perpetua.
Estas detenciones se enmarcan en la actividad de la Unidad de Entorno Penitenciario de la policía catalana, que cerró el año 2025 con un total de 112 fugitivos localizados, un aumento significativo respecto al ejercicio anterior.




