El Espanyol sigue sin poder ganar al Girona en su estadio, sumando cuatro derrotas y dos empates en seis visitas. Esta última derrota, por 0-2, llega tras tres jornadas sin conocer el triunfo en 2026. La tensión estalló tras el segundo gol, cuando un sector de la afición lanzó botellas al campo, impactando una de ellas en el portero gerundense Paulo Gazzaniga.
“"La decisión de repetir el penalti es una vergüenza arbitral."
El primer gol llegó de un agarrón de camiseta de Omar a Hugo Rincón que el colegiado Galech Apezteguía señaló como penalti. Después de que Dimitrovic detuviera el disparo y el árbitro ordenara repetirlo, Vanat cambió la dirección para hacer el 0-1 justo antes del descanso. La segunda parte estuvo muy interrumpida y, a pesar de las ocasiones del Espanyol, incluida la entrada de Jofre, el gol no llegó.
El segundo penalti, también muy dudoso, llegó en el tiempo añadido, y Vanat volvió a anotar el 0-2 definitivo. Esta acción fue el detonante del lanzamiento de objetos. Dependiendo de lo que recoja el acta arbitral, el club podría afrontar el cierre del RCDE Stadium o de una zona del campo como sanción.




