Según los datos del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API) de Girona, la provincia muestra una tendencia crítica: los precios suben un 2,18% de media mientras la actividad contractual cae casi un 11%.
Tossa de Mar lidera las subidas en la región con un repunte del 16,2%, situando el alquiler medio en 703,75 euros mensuales, la cifra más alta de crecimiento respecto al año anterior.
“"La caída de los contratos confirma una tendencia de los últimos años y evidencia la falta de vivienda disponible."
En la capital, el número de contratos bajó un 9,5%. El sector inmobiliario reclama medidas urgentes para incentivar la oferta y facilitar la inversión privada ante un mercado que se estrecha progresivamente.




