El evento, que comenzó ayer en Prada, lleva la llama de la lengua catalana de norte a sur del país. Los dos recorridos previstos se han visto afectados por el mal tiempo, incluyendo una granizada significativa poco después de salir de la Seu d'Urgell, que sorprendió a los participantes.
“"¡No abortamos misión!"
A pesar de los contratiempos, la organización ha reiterado su determinación de continuar con la carrera. En Girona, donde la llegada de la llama está prevista para las 19.20 horas, las actividades finales, que incluyen la lectura de un manifiesto y el baile del Àliga, se han trasladado al porche de la Escola Eiximenis debido a la lluvia.
El Servei Meteorològic de Catalunya había emitido un aviso por mal tiempo, con posibilidad de granizo de más de dos centímetros, principalmente en la comarca del Berguedà. Sin embargo, no había avisos específicos para el Alt Urgell ni el Gironès, las zonas donde se han producido los incidentes.




