Las aves, procedentes de distintos puntos de Europa, han permanecido en cautividad desde mayo del año pasado en un aviario del parque. El proyecto, impulsado por la Fundación Alive, pretende recuperar una especie que habitó la zona hasta su desaparición hace cuatro siglos.
“"Es una jornada histórica y muy emocionante, ya que los ibis ermitaños se consideraron extintos del continente hace 400 años."
La fundación planea continuar con las sueltas de ejemplares durante los próximos siete u ocho años. El objetivo final es consolidar una población estable de entre 30 y 40 parejas reproductoras en el Empordà.




