La llegada de Fran Beltrán a Girona ha supuesto un impulso de energía para la medular del equipo dirigido por Míchel. El jugador, nacido en Seseña en 1999, se ha convertido en una pieza fundamental pese a unas molestias en la planta del pie que le han impedido entrenar con normalidad.
“"La felicidad es oro, es la clave en un equipo. Llegué en un momento en que el equipo estaba más feliz y contento y eso me ayudó."
El futbolista madrileño ha firmado un contrato hasta 2030, demostrando su compromiso con un proyecto que considera en pleno crecimiento. Tras ocho temporadas en el Celta de Vigo, donde disputó 240 partidos en Primera División, Beltrán busca ahora estabilidad bajo las órdenes de un técnico que ya le dirigió en el Rayo Vallecano.




