El cierre en el Parc del Migdia afecta concretamente las entradas desde la calle Barcelona y Pau Vila i Dinarès. Esta medida preventiva, según fuentes municipales, afecta la parte más boscosa del espacio, donde se concentran los pinos más altos, y se mantendrá hasta que el suelo se haya secado completamente.
Los accesos se han cerrado por seguridad, porque el suelo todavía está muy húmedo por las lluvias que se produjeron a principios de semana.
El Parc del Migdia no es el único espacio verde afectado. Los Jardins de la Devesa, detrás del edificio de la Rosaleda, también permanecen cerrados por el mismo motivo. Cabe recordar que en esta zona ya cayeron tres árboles el año pasado y se talaron cuatro más en diciembre por riesgo inminente de caída.
Además, la parte del talud del Parc de les Pedreres está inaccesible tras la caída de cinco árboles a causa de las lluvias. El Ayuntamiento prevé una actuación en las próximas semanas para talar los ejemplares que presenten riesgo. Este parque tiene pendiente un proyecto de licitación para sustituir 48 árboles en mal estado y plantar 22 nuevos.




