Girona denuncia 3 comercios por incumplimiento "flagrante" del catalán

El Ayuntamiento ha detectado 41 establecimientos con deficiencias lingüísticas y refuerza la vigilancia con voluntarios.

Imagen genérica de una calle comercial en Girona con señalización bilingüe.
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Imagen genérica de una calle comercial en Girona con señalización bilingüe.

El Ayuntamiento de Girona ha denunciado a tres comercios por incumplimiento "flagrante" de la normativa de uso del catalán, tras detectar 41 establecimientos con deficiencias. La medida llega después de la mediación fallida y refuerza la labor de concienciación con voluntarios.

El Ayuntamiento de Girona ha denunciado a tres establecimientos –una tienda de alimentación, un bar restaurante y un local de shisha– ante Consumo por incumplir de manera "flagrante" la normativa lingüística. Estos negocios habían sido advertidos previamente por no utilizar el catalán en rótulos, carteles o menús, pero no rectificaron.
La denuncia es el último recurso, ya que la mayoría de los 41 casos detectados se han resuelto con éxito mediante mediación. Según la concejala de Lengua Catalana, Núria Riquelme, "muchos comercios se muestran dispuestos a hacer el cambio y rectifican". Para concienciar a los negocios, voluntarios de Plataforma per la Llengua realizan rondas informativas en diferentes barrios.
Estos voluntarios, organizados en grupos y con una aplicación móvil, revisan la presencia del catalán en rótulos, carteles, etiquetas y tickets de compra. También hablan con el personal para evaluar el uso oral de la lengua. Las visitas se enmarcan en la campaña 'Bon dia!' y en el convenio recientemente firmado con el Ayuntamiento de Girona.
La responsable de Relaciones con la Administración Pública de Plataforma per la Llengua, Clara Tur, señala que "muchas veces, esto pasa por puro desconocimiento". Por ello, durante las visitas, se entrega información sobre la normativa y los recursos disponibles, como servicios de traducción. Tur destaca que el paisaje lingüístico comercial "continúa siendo una asignatura pendiente" debido a la rotación de negocios.
Esta labor de voluntarios complementa el trabajo del Ayuntamiento, que durante el último año y medio ha enviado más de 560 cartas informativas a negocios de nueva apertura y ha realizado un centenar de visitas presenciales. Las quejas ciudadanas recibidas a través del 'Bústia pel català' y otras vías también contribuyen a detectar incumplimientos.
La concejala Núria Riquelme reitera que la mediación es el método más efectivo, dando un plazo a los comercios para adecuarse a la normativa. Los incumplimientos más habituales en Girona se refieren a la rotulación y la cartelería, como menús de restaurantes no escritos en catalán.