Girona suspende las obras en el puente de la Barca para reordenar la zona

El consistorio frenará las licencias el lunes, lo que obliga a trasladar la futura sala de conciertos.

Imagen genérica de una calle de Girona donde se proyecta una nueva sala de conciertos.
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Imagen genérica de una calle de Girona donde se proyecta una nueva sala de conciertos.

El Ayuntamiento de Girona tiene previsto aprobar el próximo lunes la suspensión de licencias urbanísticas en el ámbito del puente de la Barca para analizar el futuro del sector.

La medida implica la cancelación definitiva de la sala de conciertos proyectada originalmente en esta zona en 2023. El objetivo municipal es estudiar una mejor ordenación para este espacio, situado entre los barrios de Fontajau y Sant Ponç, tras varios intentos fallidos de los promotores por obtener los permisos de obra.
Como alternativa, los empresarios han propuesto abrir el equipamiento, bajo el nombre de Alter, en la calle Emili Grahit. Este nuevo espacio tendría un aforo algo más reducido, para menos de 500 personas, y se ubicaría en un local que ya es propiedad de los impulsores del proyecto.
Sin embargo, la propuesta en el centro de la ciudad ha topado con la oposición de las comunidades de vecinos. Los residentes de la zona de Emili Grahit alertan sobre la contaminación acústica y el aumento del tráfico, además de cuestionar la convivencia con un nuevo centro de salud previsto en las inmediaciones.