La iniciativa contó con el apoyo de Junts y ERC, mientras que el PSC votó en contra y Independents de la Selva y Tots per l’Empordà se abstuvieron. El texto aprobado acusa a la consejería de negligencia y mala gestión, denunciando la falta de previsión, coordinación e información a los usuarios durante el colapso del servicio ferroviario, especialmente tras el accidente de Gelida y las incidencias posteriores que afectaron la R1 en las comarcas gerundenses.
“"Es necesario asumir responsabilidades al más alto nivel."
La moción sostiene que la situación vivida no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa de años de desinversión e infrafinanciación del sistema ferroviario en Cataluña. En este sentido, responsabiliza tanto al Estado como a la Generalitat de no haber ejecutado las inversiones previstas y de no haber dado una respuesta efectiva a la crisis.
A pesar de la petición inicial, el PSC matizó posteriormente que el texto final aprobado no pide explícitamente la dimisión de Paneque, sino la asunción de responsabilidades políticas. Los socialistas afirmaron que este cambio fue fruto de una negociación para ajustar la propuesta al marco institucional.
Adicionalmente, la moción incluye la petición de una auditoría externa independiente del servicio. También reclama el traspaso integral de Rodalies con los recursos necesarios y el apoyo explícito a las movilizaciones ciudadanas convocadas a raíz del colapso.




