En Girona, existe un triste consenso sobre la pérdida de vitalidad de la Rambla de la Llibertat. Este espacio, que fue centro de civismo, cultura popular, comercio y encuentro, ahora evoca añoranzas de un pasado más vibrante. Se recuerda la Associació de Veïns de Rambla i Argenteria (AVRA) y sus eventos, así como la dedicación de los tenderos que contribuyeron a su época dorada.
La antigua Biblioteca Municipal, ubicada en la Rambla desde 1935, fue un centro educador durante años grises. Sus salas acogieron una gran diversidad de exposiciones, desde pintura de la Escola d'Olot hasta trabajos escolares y presentaciones artísticas de jóvenes talentos como Torres Monsó y Ernest Dalmau. También fue escenario de la lucha de la Associació Democràtica d'Artistes de Girona (ADAG).
Actualmente, una de las antiguas salas de la biblioteca es una Oficina de Turismo, mientras que la otra se ha reconvertido en una sala de arte contemporáneo poco concurrida. Promotores del arte contemporáneo en Girona reconocen la falta de un público sólido y militante para este espacio, considerándolo una "cruda realidad".
El artículo argumenta que cualquier propuesta de mejora para la Rambla de la Llibertat debería comenzar por una nueva valoración y estima de las dos salas de la antigua biblioteca. Además, se sugiere la necesidad de crear un Centro de Interpretación de la ciudad de Girona, un proyecto que acumula cierto retraso.




