La modificación afecta directamente a la disposición transitoria 34, una normativa que hasta ahora permitía aplicar coeficientes reductores más suaves a los trabajadores que accedían a la jubilación anticipada, incluso si superaban el importe máximo de pensión. Este régimen especial, vigente hasta 2026, permitía reducciones muy inferiores a las previstas con carácter general.
Por ejemplo, un trabajador que se retiraba a los 63 años podía ver su pensión reducida solo un 5,8%, en lugar del 13% habitual, llegando a cobrar más de 3.000 euros mensuales. Con la desaparición de esta disposición, a partir de 2026 se aplicará el coeficiente reductor general, lo que puede conllevar un recorte de aproximadamente el 21% y dejar la pensión alrededor de los 2.650 euros, casi 400 euros menos al mes.
“"Este ajuste busca alinear la pensión máxima con la normativa general y pone de manifiesto la importancia de planificar la jubilación con antelación, especialmente en el caso de quien esté valorando adelantar la salida del mercado laboral."
Sin embargo, no todas las personas que adelanten su retiro se verán afectadas. Quedan exentas aquellas con contratos extinguidos antes del 1 de enero de 2022, siempre que no hayan cotizado más de doce meses posteriormente, así como las que perdieron su empleo por un ERE o acuerdo colectivo aprobado antes de esa misma fecha.




