Los agentes recibieron un aviso el pasado 4 de agosto alertando de un vehículo blanco con una señal de taxi en el techo que estaba cargando pasajeros en Empuriabrava con destino al aeropuerto gerundense. Una patrulla localizó el coche circulando por la AP-7, momento en que ya no portaba el distintivo visible.
Una vez el vehículo llegó al aeropuerto de Girona, los Mossos lo detuvieron para evitar problemas a los pasajeros. Durante la inspección, encontraron el distintivo de taxi escondido en el maletero, que presuntamente se había utilizado para recoger a los clientes.
El conductor fue denunciado por falta de autorización para prestar el servicio. Al no hacer efectivo el pago de los 4.001 euros requeridos, los agentes procedieron a la inmovilización del vehículo.
Esta actuación llega cinco meses después de una jornada de coordinación entre los Mossos d’Esquadra y policías locales en Salt, centrada en la prevención y detección de irregularidades en el transporte de viajeros para garantizar la seguridad y prevenir la competencia desleal.




