El Gironès, la Selva y la Garrotxa se encuentran entre las comarcas catalanas con la vegetación más seca actualmente. Así lo revela ForestDrought, una plataforma del Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF) que monitoriza diariamente el estado hídrico de los bosques de la península Ibérica y las Illes Balears. La herramienta proporciona indicadores clave como el contenido de agua en el suelo y la humedad de la vegetación viva.
Las abundantes lluvias del invierno y la primavera habían mantenido buenas reservas de agua hasta principios de junio. Sin embargo, las recientes olas de calor están revirtiendo esta tendencia, provocando una disminución de las reservas hídricas del suelo y el secado progresivo de los árboles y arbustos.
Actualmente, zonas como Extremadura, el oeste de Andalucía y Castilla-La Mancha presentan una mayor sequedad. En Cataluña, las áreas más afectadas se concentran en el Vallès Oriental y Occidental, el Maresme y las comarcas gerundenses mencionadas.
Una humedad inferior al 100% y hasta el 80% es indicativa de estrés por sequía. Si cae por debajo del 80%, la vegetación se considera muy seca y aumenta el riesgo de incendio. Las comarcas catalanas se sitúan actualmente poco por encima de esta barrera del 100% de humedad.
El CREAF ha desarrollado esta herramienta para anticipar con mayor fiabilidad las zonas y momentos en que la vegetación se encuentra en situación crítica, mejorando así la prevención de incendios. "La plataforma permite seguir diariamente la evolución de la sequía forestal durante los últimos 365 días y la parte positiva es que cualquier persona la puede utilizar y acceder al mapa", explica el científico de datos Víctor Granda.
Los investigadores destacan que la humedad de la vegetación viva es un indicador difícil de calcular con precisión y a menudo se excluye de los modelos de predicción de incendios. Los índices actuales se basan más en condiciones meteorológicas y variaciones de la vegetación muerta. Esta nueva herramienta permitirá generar mapas de riesgo de incendios más precisos.
El investigador Rodrigo Balaguer señala que diferentes especies vegetales responden de manera diversa a la falta de agua. Mientras que los arbustos se secan más rápidamente, los árboles conservan mejor la humedad. La herramienta del CREAF tiene en cuenta estas características para ofrecer predicciones más afinadas.
Los investigadores coinciden en que conocer el estado de la humedad de la vegetación, combinado con otros índices, permitiría elaborar mapas de riesgo de incendio más precisos y proporcionar información valiosa a los bomberos y las administraciones responsables de la prevención.




