El artista sabadellense ha decidido dar un giro de 180 grados a su vida personal. En una entrevista reciente, el intérprete ha explicado que la necesidad de reencontrarse con sus orígenes y huir del estrés de la capital han sido los motivos principales de este traslado. Dalma ha optado por la vida de pueblo, buscando un entorno donde el contacto humano sea más directo.
“"He vuelto a Catalunya, a mi tierra. Lo que pasa es que después de 27 años viviendo en Madrid, a veces te ahogas un poco."
Este cambio coincide con un momento vital dulce para el cantante, que acaba de ser abuelo. Dalma asegura que está disfrutando al máximo de esta nueva faceta y que la tranquilidad del campo gerundense le permite desconectar de las giras. Aunque su nombre quedó ligado a Eurovisión en 1991 con Bailar pegados, el artista descarta volver al festival.




