La investigación determinó que los responsables accedieron a la nave de la empresa durante la noche, causando graves daños en trece ambulancias y un vehículo de intervención rápida. Los actos vandálicos, que incluyen lunas rotas y ruedas pinchadas, se produjeron en el marco de un conflicto laboral entre la dirección y la plantilla.
El coste total del sabotaje asciende a 400.000 euros, sumando los daños materiales y las pérdidas por la interrupción del servicio. La empresa perdió dos contratos y no pudo realizar más de 200 servicios planificados, dejando a veinte trabajadores sin poder ejercer su actividad normal durante las jornadas posteriores al incidente.
Los detenidos, un hombre de 27 años y una mujer de 34, carecen de antecedentes y se encuentran en libertad a la espera de ser citados por el juez. El resto de los implicados también han sido denunciados penalmente por su participación en los hechos ocurridos en la capital del Gironès.




