Una iniciativa vecinal en Girona ha conseguido más de 200 firmas en una semana para exigir medidas contra la delincuencia y la degradación que afectan la zona del parque del Migdia, en el barrio de Pla de Palau-Sant Pau. Los residentes expresan que su paciencia está "al límite" ante la transformación de un espacio que consideran "familiar" en un "foco de delincuencia" con tráfico de drogas constante, especialmente en la calle Universitat de Cervera.
Los vecinos alertan de un "preocupante incremento del crimen", incluyendo "robos" e "incidentes de violencia", lo que les hace sentir "inseguros" al salir de casa. Consideran la situación "intolerable" y piden "medidas concretas inmediatamente" a las "autoridades locales" para evitar que empeore.
Las demandas incluyen una mayor presencia policial como elemento disuasorio, un plan de mejora y mantenimiento del espacio público con limpieza regular del parque y la renovación del alumbrado para aumentar la seguridad nocturna. También reclaman inversiones para fomentar "actividades positivas" y eventos comunitarios que "animen la participación vecinal" y reviertan la "sensación de abandono".
Paralelamente, 38 comunidades vecinales se han organizado para oponerse a la proyección de una nueva sala de conciertos en la calle Emili Grahit, en el mismo barrio. Han presentado alegaciones y una recogida de firmas presencial en el Centre Cívic de Palau, argumentando que el equipamiento "afectará gravemente el descanso, el aparcamiento y la tranquilidad de la zona". El Ayuntamiento de Girona ya ha denegado la licencia inicial por incumplimiento de requisitos.




